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¿QUÉ SAL ES MEJOR PARA NUESTRA SALUD?

¿Por qué necesitamos sal (natural) en nuestra alimentación?

  • Es un componente elemental en el plasma sanguíneo, fluido linfático, fluido extracelular y líquido amniótico.
  • Mantiene y regula (junto con el agua) la presión arterial.
  • Regula los niveles de azúcar en sangre.
  • Ayuda a que nuestro cerebro se comunique con los músculos: estos se pueden mover gracias al intercambio iónico de potasio-sodio.
  • Es esencial para la generación de energía hidroeléctrica en las células del cuerpo.
  • Control del balance o equilibrio acido básico metabólico.
  • Forma parte de los cristales minerales de la matriz ósea de los huesos.
  • Es necesaria para la absorción de nutrientes a través del tracto intestinal.
  • Es un importante antihistamínico natural.

Propiedades y beneficios de la sal natural o sal marina sin refinar

  • La sal natural contiene un 84% de cloruro de sodio y un 16% restante de de minerales naturales, entre ellos el magnesio, el silicio, el yodo, o el fósforo.
  • Todos los elementos de la tabla periódica se encuentran en la sal natural, en proporciones muy parecidas a las proporciones de minerales que tenemos en nuestro cuerpo.
  • La sinergia de todos estos minerales en su proporción adecuada favorece la homeostasis, es decir, el equilibrio en nuestros procesos fisiológicos.
  • Estas sales favorecen el buen equilibrio de la bomba sodio-potasio en nuestras células, la cual es esencial para la vida.
  • La sal natural está en forma de pequeños cristales, lo cual hace que sea más asimilable por nuestro organismo.

Propiedades e inconvenientes de la sal de mesa común refinada

  • La sal de mesa (o sal común, o sal refinada) tiene un 97% de cloruro sódico y el resto son substancias químicas añadidas.
  • Es decir, sólo queda el sodio y el cloruro, el resto de minerales se han perdido en el proceso de refinamiento.
  • En la sal de mesa hay mucho más sodio que en la sal natural y no existe esa proporción bien equilibrada e idónea de minerales, lo cual aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, retención de líquidos e hipertensión, entre otros.
  • Entre estas substancias químicas añadidas encontramos absorbentes de humedad y anti apelmazantes, algunos de ellos perjudiciales para la salud.
  • Uno de los anti apelmazantes en la sal de mesa es el hidróxido de aluminio, que evita que la sal se pegue y quede bonita y separadita. Sin embargo este componente es bastante tóxico y afecta al sistema nervioso y ha sido documentado que podría incluso conducir al Alzheimer.
  • También se le añade a menudo flúor, que sabemos que en dosis elevadas es tóxico y puede ser un potente cancerígeno.
  • La sal refinada no contiene nada de potasio, por lo tanto no favorece la bomba sodio-potasio de nuestras células.
  • El proceso de secado de la sal refinada cambia la estructura química y se destrozan los cristalitos.

Aparte de la sal que añadimos a nuestros platos, no hay que olvidar la cantidad de sal refinada que ingerimos a través de nuestros alimentos procesados y la comida rápida.

La cantidad de sodio en estos alimentos es tan alta que sin darnos cuenta nos resiente las papilas gustativas y necesitamos más y más sal para lograr el mismo efecto. Por eso vemos a algunas personas usar sal de mesa de forma exagerada, incluso antes de probar la comida.

Y por si esta cantidad de sal refinada en la comida hiperprocesada fuera poco, debemos añadir la gran cantidad de fructosa que se le añade, favoreciendo las patologías cardíacas, entre otros problemas de salud.

Tanto la sal del Himalaya como la sal marina tienen el equilibrio de minerales que nos interesa y la proporción correcta de sodio y potasio que beneficia a nuestro organismo.

Otro tipo de sales que sean naturales y en forma de cristales también son aconsejables.

Que la sal de pegue o se apelmace en buen indicador, ¡no hagas ascos! 

Cocinar con agua de mar filtrada y apta para el consumo también es buena opción.

Pero definitivamente, de corazón, tira la sal de mesa a la basura y pásate a la sal natural, aunque cueste más cara, tu salud te lo agradecerá.

Aunque te advierto… cuando cambies la sal de mesa por la sal natural quizás necesites al principio poner más cantidad, pero tu paladar volverá a la normalidad poco a poco y ¡necesitarás cantidades normales!

tallerdesalud.com

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Salineras de Cuyutlán, Colima